El Rio Odiel

Cómo es su cuenca (1)  

El curso fluvial del río Odiel discurre en su totalidad por la provincia de Huelva con una dirección global N-S, desde su nacimiento en la Sierra de Aracena, a unos 600 m de altitud, hasta su desembocadura a través de la Ría de Huelva en el Océano Atlántico. Tiene una longitud total de 128 km y una pendiente media del 0,56%. La cuenca hidrográfica del río Odiel drena una superficie total de 2.310 km2 siendo las principales subcuencas la propia subcuenca del río Odiel, que conforma la subcuenca principal, río Olivargas y Rivera de Meca. Los afluentes más importantes los recibe el Odiel por su margen derecha y son el Río Olivargas, Río Oraque y Rivera de la Meca. La red hidrográfica del Odiel es una red muy encajada en el sustrato rocoso y sin apenas depósitos aluviales. El lecho del río es generalmente pedregoso y muy poco profundo.

Cuenca del río Odiel (Fuente: (1))

La Sierra de Aracena constituye la cota más elevada (900 m), en el N-N E de la cuenca, desde allí se desciende hasta la plataforma costera en Huelva. En cuanto al relieve, se puede considerar a la zona como una penillanura inclinada hacia el sur, donde las cotas máximas en el N-NW son la Sierra de San Cristóbal (701 m) y Peña de la Vaca (644 m).

 

Río Odiel en un punto próximo a mina San Platón, se observa su lecho pedregoso y muy poco profundo (Fuente: AMAyA)


Los rasgos climatológicos de la cuenca son característicos del clima mediterráneo con veranos secos y calurosos e inviernos suaves. Se reconoce un gradiente Norte-Sur, desde clima mediterráneo continental en el área de su nacimiento y curso alto, hasta mediterráneo oceánico en su curso bajo y desembocadura. Existe una marcada variabilidad climática estacional, especialmente en lo que se refiere a la pluviometría, ya que las lluvias se concentran normalmente en los meses de noviembre a marzo, lo que contrasta con la aridez que se da en la época estival. A escala interanual también se reconoce una fuerte variabilidad pluviométrica, con años de precipitaciones muy abundantes alternando con años extremadamente secos.

La vegetación potencial climatófila del entorno del río Odiel (hasta Gibraleón, donde el río pierde su carácter fluvial), se corresponde con las series mesomediterránea y termomediterránea de la encina (Quercus rotundifolia), sobre ombrotipo seco-subhúmedo y materiales de naturaleza silícea (fuente: AMAyA)


El río Odiel atraviesa tres tramos geológicamente bien diferenciados que determinan tanto sus características físicas como hidroquímicas. Su nacimiento pertenece a la Zona Sur-Portuguesa del Macizo Hercínico Ibérico, donde cruza rocas metamórficas de alto grado y edad Cámbrica. Tras éste y durante su curso alto y medio pasa por la FPI. En su curso bajo el Odiel cruza materiales Terciarios y ha desarrollado depósitos cuaternarios aluviales en transición a marisma. De todos los materiales atravesados por el Odiel, es su paso por la FPI y su interacción con las áreas mineras el hecho que mayor y más negativa influencia tiene para la calidad del agua y el ecosistema del río. El registro estratigráfico de la FPI consiste en materiales paleozoicos e incluye un Complejo Vulcano-Sedimentario con rocas volcánicas ácidas y básicas, comprendido entre dos potentes unidades detríticas: el grupo PQ compuesto de pizarras y cuarcitas, y el grupo Culm formado por una serie flyschoide de pizarras y grauvacas. Las características geológicas del basamento influyen en gran medida en la hidrogeología de la zona, mientras en la zona septentrional la naturaleza eminentemente impermeable de las rocas que conforman el sustrato impiden la existencia de acuíferos bajo el lecho fluvial, los sedimentos miocenos de la Fosa Bética permiten cierta infiltración y circulación de agua subterránea.

 

  Tres ejemplos de rocas típicas de la FPI, de izquierda a derecha pizarras (grupo PQ), dacitas (CVS) y cuarcitas (Facies Culm) (fuente: AMAyA)


La mayoría de los suelos existentes en la cuenca son de tipo autóctono, formados sobre la roca madre por alteración climática de la misma. Así, la geología imprime sus características principales, destacando pedregosidad y poca profundidad, fruto de la resistencia a la erosión del material de partida y las irregulares y fuertes precipitaciones que arrastran buena parte de la capa fértil. Pertenecen al tipo de litosoles y se hallan en la parte alta y media de la provincia. Su escaso desarrollo limita en gran medida la capacidad para retener el agua de lluvia alcanzándose su saturación muy pronto, desatándose una intensa escorrentía superficial que se refleja en un súbito incremento del caudal de los cauces.

 

Suelo típico de la cuenca del río Odiel, con pedregosidad y poca profundidad (fuente: UHU)


El régimen hidrológico se caracteriza por una marcada irregularidad temporal, tanto dentro del mismo año hidrológico, con períodos estivales prolongados en que los ríos y arroyos están prácticamente secos, y la mayoría de las precipitaciones se concentran en unas pocas semanas del año, como entre años hidrológicos consecutivos. Los valores medios mensuales de caudal oscilan entre unos mínimos de junio a septiembre y unos máximos de diciembre a marzo. Los valores registrados para cada mes, de un año a otro, pueden variar notablemente.

  Crecida del río Odiel en el puente de la carretera A-478, entre las localidades de Calañas y Zalamea la Real; a pesar de que las crecidas se producen de forma ocasional a lo largo de año, pueden llegar a transportar una gran parte de la carga tóxica anual. (fuente: panoramio.com y AMAyA)


El carácter fluvial del Odiel se pierde en Gibraleón, a partir de donde se crea un complejo estuario donde se ubica el Paraje Natural Marismas del Odiel, declaradas en 1983 Reserva de la Biosfera dentro del Programa MAB de la UNESCO, y que tiene una gran importancia ecológica al ser un lugar de interés comunitario (Directiva de Habitats 92/43/CEE) y una zona de especial protección para las aves (ZEPA), según la Directiva de Aves 79/409/CEE.

 

Paraje Natural Marismas del Odiel (fuente: AMAyA)

Un río herido

La cuenca (2)

La red fluvial de la cuenca del río Odiel se encuentra degradada por lixiviados ácidos generados en múltiples focos mineros repartidos a lo largo y ancho de la misma. Esta contaminación afecta por igual a las tres subcuencas que la componen (Oraque, Meca y Odiel) de manera que de 1.149 km de cursos fluviales 427 km están contaminados (el 37% del total). Las principales minas que contaminan la subcuenca del Oraque son las de San Telmo (en su parte más septentrional) y la de Tharsis (en la más meridional). Esta última, junto con la mina de La Lapilla, son las responsables de la mayor parte de la degradación de la subcuenca del Meca. Los principales vertidos que contaminan el curso principal del río Odiel proceden de los lixiviados del Distrito Minero de Riotinto, que llegan al Odiel a través del arroyo Agrio. Otras minas como Sotiel, Tinto Santa Rosa, La Torerera, Cuerva de la Mora, La Zarza, etc., son responsables de la degradación del resto de cursos fluviales.

Desembocadura del arroyo Agrio en el río Odiel, justo aguas arriba del Puente de los Cinco Ojos; a partir de aquí el Odiel sufre una contaminación drástica e irreversible (Fuente: AMAyA)


En la cuenca del Odiel, los cursos no afectados presentan valores de pH próximos a neutro y una baja conductividad eléctrica (media de 262 μS/cm), mientras que los cursos afectados presentan condiciones ácidas (valor medio de pH de 3.9) y elevada conductividad eléctrica (media de 2200 μS/cm). Al igual que en el Tinto, en los cursos afectados por AMD de la cuenca del Odiel a medida que nos alejamos de los focos contaminantes se produce una recuperación de la calidad del agua por procesos de atenuación natural.

Cuenca del río Odiel, indicando los arroyos afectados y no afectados por el drenaje ácido de mina y la localización de las principales minas (Fuente: (2))


Su cauce principal
 (3)

El estado ecológico del río Odiel varía desde muy bueno o bueno, en la cabecera y tramos altos del río, a malo tras recibir el primer aporte de origen minero (confluencia con el Arroyo de Mina Concepción). Así, más de la mitad del recorrido fluvial (54,7 %), correspondiente al curso medio, presenta un estado de conservación muy bajo.

 

Primer aporte ácido del río Odiel, confluencia con el Arroyo de Mina Concepción (fuente: (2))

  

Río Odiel en su tramo alto, tras recibir los aportes ácidos de diversas minas (fuente: AMAyA)


Desde el punto en el que recibe el primer aporte de origen minero hasta las marismas, la calidad del agua es muy baja, debido a la elevada acidez y concentración de metales, que limita enormemente el desarrollo de la vida acuática. Estas características del agua conllevan además una escasa presencia de vegetación y fauna ribereña, esta última casi inexistente. Si bien el río se halla muy alejado de los núcleos de población, las explotaciones e infraestructuras mineras abandonadas, suponen una grave alteración de la zona ribereña.

 

Tramo medio del río Odiel, antes de Sotiel Coronada (fuente: AMAyA)


Y sin embargo, no debería ser así
 (3 y 4)

A pesar de todo lo comentado, la abundante información documental que existe sobre este curso de agua, nos muestra el Odiel como un río vivo en épocas pasadas:

“Tuvo en otras épocas...aguas de calidad exquisita...con pesca y...almejas en sus fondos arenosos.”

“Sus márgenes estaban pobladas de bosques, frutales y huertas. También había tierras de labor que se extendían por los cerros colindantes.”

En las presas de algunos molinos ofrecía sus servicios el barquero de vado. Criaba pescados de agua dulce que capturaban con red los molineros en las aliviaderas del herido.”

Este buen estado de conservación se observa en los tramos altos del río antes de recibir el primer aporte de origen minero, donde la calidad del agua es excelente, y si bien éste recibe algún vertido, son poco importantes y se autodepuran rápidamente; asimismo los indicadores biológicos se hallan igualmente en un elevado estado de conservación, en lo que se refiere a tanto a fauna como a vegetación acuática y ribereña. 

 

Tramo alto del río Odiel, antes de recibir aportes ácidos, se observa su buen estado de conservación (fuente: panoramio.com)

 

De hecho, todo debe cambiar (5)

El estado actual del río Odiel se debe a la minería de los últimos 150 años y no tiene nada de natural, ya que las condiciones que presentaba el río antes del siglo XIX distaban bastante de las actuales. Desgraciadamente se ha asumido que el estado natural del río es el actual y que, por tanto, no hay que tomar medidas para su recuperación. Sin embargo, y a pesar de que en algunas zonas la magnitud del problema es grande, si se apuesta por tratamientos económicos, como la recuperación de suelos ácidos mediante su enmienda con subproductos calizos o los tratamientos pasivos de AMD, como los descritos en el presente LIFE-ETAD, se puede avanzar bastante en la recuperación medioambiental del río Odiel.

 

Recuperación de suelos ácidos mediante el empleo de subproductos calizos llevada a cabo por CMA y AMAyA en mina Poderosa; los drenajes ácidos procedentes de esta explotación minera llevan directamente al río Odiel (fuente: AMAyA)

En este sentido, la aplicación de la Directiva Marco del Agua, que obliga a conseguir un buen estado ecológico de todos los ecosistemas acuáticos a nivel europeo, debe suponer un fuerte impulso a las labores de restauración de este río tan maltratado a lo largo de la historia.

 

 

 

(1) Aduvire, O., Barettino, D., López-Pamo, E., Sánchez, J. Santofimia, D. 2003. Estudio de los Drenajes Ácidos de Minas y su Tratamiento Mediante Sistemas Pasivos en la Cuenca del Río Odiel (Faja Pirítica, Huelva). Instituto Geológico y Minero de España, Ministerio de Ciencia y Tecnología, Madrid, España
 
(2) Miguel-Sarmiento, A., Nieto-Líñán, J.M., Olías-Álvarez, M., Ruiz-Cánovas, C. 2010. La Contaminación Minera de los Ríos Tinto y Odiel. Disponible en: Juanta de Andalucia

(3) Alonso, M., Bellobí, M., Caño, F., Comas, E., Granero, J., Moral, I. et al. 2002. Actuaciones preliminares correctoras de la calidad ecológica integral de los ríos Tinto, Odiel y Piedras, Volumen IV. Informe de síntesis del río Odiel. Comisaría de Aguas, Confederación Hidrográfica del Guadiana, Ministerio de Medio Ambiente, Madrid, España

(4) Gómez-Ruiz, R. 2003. Los Molinos del Río Odiel. Disponible en: 
Junta de Andalucía.

(5) Europa Press. 2013. El estado actual del Tinto y Odiel se debe a la minería de los últimos 150 años y "no tiene nada de natural". Disponible en: 
Europa Press 
Prueba de mapa de imágenes sacyr uhu uhu

Proyecto LIFE | Redes Sociales | Contacto