Faja Pirítica Ibérica (FPI)

Una cuenca minera ibérica (1)

La Faja Pirítica Ibérica presenta una continuidad geológica que ha propiciado históricamente un desarrollo económico, social y cultural basado en la explotación de sus recursos metalíferos. Nos encontramos ante el principal yacimiento metalogenético europeo de piritas, explotado por el ser humano desde tiempos inmemoriales. Originada en el Paleozoico Superior, la cuenca minera hispano-portuguesa se localiza en el suroeste de la Península, en tierras del Alentejo y el Algarve en Portugal, y de Andalucía y Extremadura en España, desde el borde occidental de la provincia de Sevilla, ocupando gran parte de la provincia de Huelva y hasta la costa atlántica portuguesa con unas dimensiones de 200 kilómetros de largo por 40 de ancho.

Fue precisamente esta unidad geológica singular la causa de la explotación sistemática e insostenible de sus recursos naturales, lo que ha propiciado una demografía y economía fuertemente dependiente del sector minero, que le ha otorgado el inconfundible elemento aglutinador que le confiere su unidad como comarca.

 

En la figura se muestra la localización de algunos de los yacimientos más conocidos de La Faja Pirítica Ibérica (FPI), una unidad que pertenece al conjunto de materiales del Macizo Ibérico, concretamente al sector suroccidental conocido como Zona Sud-Portuguesa (ZSP) (Lotze, 1945). Presenta una serie estratigráfica que abarca desde Devónico al Carbonífero (Schermerhörn, 1971) y ha sido estructurada en tres conjuntos que de muro a techo son las filitas y cuarcitas del Grupo PQ, el Complejo Vulcanosedimentario (CVS) y las pizarras y grauvacas de las Facies Culm. Figura Modificada de (4).

 

Quizás la mayor concentración de sulfuros masivos vulcanogénicos del planeta (2)

La Faja Pirítica Ibérica, con más de 1.600 millones de toneladas de sulfuros masivos originariamente en lugar y cerca de 2.500 millones de toneladas de mineralización en el stockwork, es una de las provincias metalogénicas más importantes del mundo y quizás la concentración de sulfuros mayor del planeta.

Tiene unas 82 minas que han sido explotadas con cierta regularidad aparte de algo más de un centenar de pequeños prospectos realizados en sulfuros masivos o zonas de stockwork. El coeficiente entre el tonelaje total y la superficie es muy elevado, cerca de 15.000-20.000 t de sulfuros masivos por hectárea de Complejo Volcano-Sedimentario aflorante. Incluye el 22% de los depósitos de “clase mundial” (>32 millones de toneladas). A pesar de su gran tamaño, con nueve depósitos con más de 100 millones de toneladas de sulfuros masivos, la mayoría son ricos en pirita (FeS2) y solamente 11 depósitos se pueden considerar grandes con respecto a su contenido en cobre (Cu) – cinc (Zn) – plomo (Pb). Sólo Neves Corvo en Portugal es un yacimiento gigante en base a su contenido en cobre y supergigante por tonelaje en estaño (Sn).

Detalle del sulfuro masivo en stockwork, como reemplazamiento en una colada dacítica coherente. Mina de San Miguel.

 

Hidrotermalismo submarino de hace más de 350 millones de años (3)

Una cuestión que queda sin tener una respuesta categórica, es cómo se formaron las enormes concentraciones de sulfuros masivos polimetálicos de la FPI. Las mineralizaciones de sulfuros de la FPI, que se formaron entre los 360 y 350 millones de años, tienen su análogo actual en las fumarolas hidrotermales que jalonan la mayoría de las dorsales oceánicas, y también se encuentran en algunas cuencas sedimentarias asociadas a arcos volcánicos. Sin embargo lo que conocemos de los depósitos actuales todavía no da una explicación satisfactoria a los depósitos de sulfuros metálicos de la FPI.

Fumarola de “humo negro” (“black smoker”) (fuente: National Oceanic and Atmospheric Administration)


Uno de los distritos mineros más antiguos del mundo (2)

Tanto la abundancia de mineralizaciones como su situación geográfica en el extremo occidental del Mediterráneo hacen que la Faja Pirítica Ibérica sea uno de los distritos mineros más antiguos del mundo, con más de 4.500 años de historia. Las primeras explotaciones sistemáticas, de la época Tartésica, fueron posteriormente remplazadas por una gran minería industrial de la época romana donde se extrajeron más de 20 millones de toneladas y de la que quedan abundantes restos (Río Tinto, Tharsis, etc.). Tras el abandono de las minas debido a la crisis del imperio en el s. IV, las minas fueron explotadas sólo a pequeña escala hasta finales del s.XIX, cuando diversas compañías británicas y francesas redescubrieron la importancia económica de la zona. Es la época dorada de la minería, que fue un motor para la industria española y europea y foco de una importante industrialización.

 A pesar que la FPI se ha explotado desde hace milenios, fue a finales del siglo XIX cuando se produjo su aprovechamiento a gran escala; en las fotografías tren de mineral procedente de la mina Tinto-Santa Rosa (Zalamea la Real) camino de la cementación Las Viñas (Calañas) y vagón utilizado por la dirección de Sotiel en sus desplazamientos por la misma vía (fuente: foro-ciudad.com)


El gradual declive del uso de la pirita como fuente de ácido sulfúrico y el agotamiento de los principales yacimientos hace que poco a poco la actividad minera disminuya hasta que en el año 2003 se paralice la última mina en España. Sin embargo, el gradual resurgir de los precios de los metales desde 2004 ha hecho que la exploración vuelva a la FPI. Actualmente hay cuatro minas en explotación: Neves Corvo y Aljustrel en Portugal, y Aguas Teñidas y Cobre Las Cruces en España; y diversos proyectos en estado variable de exploración (entre los que destacan Riotinto, La Zarza, Sotiel-Migollas y Lomero Poyatos).


Panorámica de la corta de Cobre Las Cruces (Gerena, Sevilla) en 2010 (fuente: CLC)

  

Su entorno natural (4)

Biogeográficamente se trata de una porción de la Provincia Luso-Extremadurense de la Región Mediterránea. Se encuentra entre el área más occidental de las unidades geomorfológicas de Sierra Morena, y la Depresión del Guadalquivir y se puede considerar una penillanura inclinada hacia el sur y en actual proceso de rejuvenecimiento. La Faja Pirítica como área natural reúne elementos de las dos unidades que la envuelven pero con una considerable homogeneidad intrínseca derivada de ser un territorio con un componente sociológico y cultural muy fuerte debido a su gran riqueza metalogénica. Este hecho ha propiciado que desde tiempos inmemoriales haya sido intensamente explotado por la minería lo que ha dejado una enorme impronta en el paisaje en forma de infraestructuras mineras: cortas, escombreras, edificaciones, cadenas de embalses, balsas de sedimentación, líneas ferroviarias, puentes, túneles, etc.

Pero no sólo han sido las propias infraestructuras mineras las que dan fe de la importancia de esta actividad en el territorio, también se deja ver en la considerable extensión que ocupan sus repoblaciones con especies alóctonas que aunque hoy día tengan otra finalidad, su implantación en la zona buscó alimentar las necesidades de combustible de la minas. Fruto de una población que fue creciendo en torno a la actividad minera se dio también una extensión de la agricultura marginal y el sobrepastoreo. La unión de todos estos factores junto a los incendios, que a su vez han sido propiciados en gran manera por la errónea política forestal llevada a cabo en la zona han desvirtuado un paisaje antaño caracterizado por sus grandes masas de bosque esclerófilo perennifolio del que hoy día quedan escasos reductos.

 Los repoblados de diversas especies de eucaliptos, principalmente Eucalyptus globulus y E. camaldulensis, así como los repoblados puros o mixtos de pino piñonero (Pinus pinea) y pino resinero (Pinus pinaster), son muy abundantes en el entorno de las explotaciones mineras de la FPI; en la fotografía entorno de mina Poderosa en el monte público de igual nombre (fuente: AMAyA)


El brezo de las minas (5)

Pero quizás la especie botánica más características de la FPI sea Erica andevalensis o brezo de las minas, especie endémica de la zona minera de Huelva e incluida en el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas. Este brezo se presenta como una especie pionera, colonizadora de sustratos ácidos, ricos en metales y pobres en bases que lindan con ríos y arroyos, o bien en terrenos desnudos, sometidos a una fuerte lixiviación ácida, como los surcos de escorrentía y áreas umbrosas de escombreras de mina.

  

Colonia de brezo de las minas (Erica andevalensis) junto al río Odiel y próxima a Sotiel Coronada, en un área de canaleo en “Las Viñas”; en esta zona se llevaba a cabo la extracción de cobre mediante el proceso de cementación (Fuente: AMAyA)

 

Un paisaje protegido (6)

El Paisaje Protegido de Río Tinto es un enclave que abarca los tramos altos y medio del Río Tinto, siendo único en el mundo por la belleza cromática de sus paisajes y por sus singulares condiciones ambientales, entre las que destaca la numerosa colonia de microorganismos que viven en las aguas ácidas del río Tinto.

A pesar de la fuerte degradación ambiental que el río Tinto presenta, posee enclaves de incuestionable belleza (fuente: seviocio.es)

Otra figura de protección que recae en este espacio es el Lugar de Importancia Comunitaria “Corredor Ecológico Río Tinto” (incluido en la Red Natura 2000); asimismo está propuesta la inclusión de la Cuenca Minera del Río Tinto como Geoparque Europeo y Mundial.


La región más intensamente afectada por AMD en el planeta (7)

Los ríos Tinto y Odiel representan un caso extremo de drenaje ácido de minas, con elevadísimas concentraciones de elementos tóxicos. Estos ríos discurren en su mayor parte por materiales de la Faja Pirítica Ibérica (FPI), donde abundan depósitos de sulfuros masivos polimetálicos que han sido explotados desde la antigüedad, pero sobretodo, desde la segunda mitad del siglo XIX. Estos materiales, expuestos a condiciones atmosféricas, sufren un proceso de oxidación por el cual liberan metales tóxicos y generan acidez. La gran cantidad de focos de contaminación, junto con la escasa capacidad de neutralización de las rocas que constituyen el substrato de las cuencas de los ríos Tinto y Odiel, hacen que estos ríos presentan unos elevadísimos niveles de contaminación, sin parangón a nivel mundial.

En el mundo existen otros puntos donde la acidez y concentración de metales tóxicos en el agua son más elevados que en la FPI, sin embargo se restringen a zonas relativamente pequeñas. En el caso que nos ocupa, los elevados niveles tóxicos se unen a una gran extensión de la contaminación, afectando a la mayor parte de los cursos principales de las cuencas de los ríos Tinto y Odiel. Todo ello hace que el problema sea gravísimo, se trata de la región más intensamente afectada por la contaminación por drenaje ácido de minas en el planeta.


Aspecto de las aguas del río Odiel en su tramo medio; se observan algas capaces de desarrollarse en estas condiciones extremas (fuente: AMAyA)


En los tramos de los ríos Tinto y Odiel afectados por este tipo de contaminación, no existen los invertebrados, anfibios, peces, plantas, etc. que constituyen la biota de los ecosistemas fluviales normales. Esto no quiere decir que los ríos estén exentos de vida, abundan microorganismos y determinadas especies de algas adaptadas a estas condiciones tan particulares, son las llamadas especies extremófilas, que también han atraído un gran interés científico.


Estructuras estromatolíticas originadas por bacterias acidófilas por precipitados de Fe en el arroyo Tintitllo, en las proximidades de Corta Atalaya (fuente: AMAyA) 

Otro interés reciente del estudio de estos sistemas, en concreto la cabecera del río Tinto, ha surgido en el campo de la astrobiología por la posible semejanza de estos ambientes con las condiciones del planeta Marte.


El impacto de la minería en los ríos Tinto y Odiel a lo largo de la historia (8)

Existe confusión en la comunidad científica, y en la sociedad en general, sobre si el estado actual que presentan estos ríos se debe a las condiciones naturales, ocasionadas por las especiales características de la FPI, o la intensa actividad minera en la región. Para aclarar esta cuestión, pueden diferenciarse cinco etapas:

1) Oxidación natural de los sulfuros, que se remonta a más de 24 millones de años y se produjo a escala geológica, muy lentamente, de modo que no supuso un impacto apreciable,

2) Inicio de la minería en el periodo calcolítico (III milenio a.C.) y su continuación en la edad del bronce y la civilización tartésica, que provocó una ligera elevación de los niveles geoquímicos de fondo,

3) El periodo de minería romana, de gran intensidad, que supuso un impacto importante en los cursos fluviales de la zona y en la Ría de Huelva,

4) Una disminución de los niveles de contaminación durante la Edad Media y Moderna y

5) Un gran impacto desde mediados del siglo XIX a la actualidad, que provocó una degradación sin precedentes en los ríos, la desaparición de la riqueza pesquera en la ría de Huelva e, incluso, sus efectos se aprecian en el Golfo de Cádiz.


Mira, Platero, cómo han puesto el río entre las minas, el mal

corazón y el padrastreo. Apenas si su agua roja recoge aquí y allá,

esta tarde, entre el fango violeta y amarillo, el sol poniente; y por

su cauce casi sólo pueden ir barcas de juguete.

¡ Qué pobreza !

(extraído de El Río, Capítulo XCV, Platero y yo, Juan Ramón Jiménez)

En la fotografía tramo bajo del río Tinto (fuente: panoramio.com)

 

En síntesis, el estado actual de los ríos Tinto y Odiel no tiene nada de natural y se debe principalmente a la intensa actividad minera de los últimos 150 años, pues los procesos naturales de formación de drenaje de mina son "despreciables" comparados con los generados por la minería.

 

 

 

(1) Jiménez-Cáceres, E., Jiménez-Cornejo, M.E., Martínez-Martínez, J.G.. 2006. Guía de la Faja Pirítica Ibérica. Historia y Naturaleza.

Disponible en: Junta de Andalucía

(2) Tornos-Arroyo, F. 2008. La Geología y Metalogenia de la Faja Pirítica Ibérica. Macla 10: 13-23

(3) Donaire, T., Moreno, C., Nieto, J.M., Ruiz de Almodóvar, G., Sáez, R., Toscano, M. 2012. La Faja Pirítica Ibérica. Hidrotermalismo submarino de hace más de 350 millones de años. Enseñanza de las Ciencias de la Tierra, 20.2: 210-212

(4) Briones-Alcañiz, M., Ceballos-Watling, G., Santa-Bárbara, C., Valdés-Castrillón, B. 2008. Guía de la Flora y Vegetación del Andévalo. Faja pirítica España-Portugal.

Disponible en: Junta de Andalucía

(5) Amils-Pibernat, R., de la Fuente-García, V., Rodríguez-González, N. Rufo-Nieto, L. 2009. Vegetación serial fruticosa y sufruticosa acidófila de la Cuenca del Río Tinto (Huelva, España). LAZAROA 30: 49-64

(6) Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. 2013. Paisaje Protegido Río Tinto.

Disponible en: Junta de Andalucía

(7) Miguel-Sarmiento, A., Nieto-Líñán, J.M., Olías-Álvarez, M., Ruiz-Cánovas, C. 2010. La Contaminación Minera de los Ríos Tinto y Odiel.

Disponible en: Junta de Andalucía

(8) Nieto, J.M., Olías, M. 2012. El impacto de la minería en los ríos tinto y Odiel a lo largo de la historia. Revista de la Sociedad Geológica de España, 25: 3-4

 

Prueba de mapa de imágenes sacyr uhu uhu

Proyecto LIFE | Redes Sociales | Contacto